Razas de Gatos Chinos y Orientales

Las líneas estilizadas, las miradas penetrantes de ojos almendrados y las personalidades magnéticas han convertido a las razas originarias de Asia en un auténtico objeto de deseo para los amantes de los animales. 

Históricamente, estos felinos no solo eran simples animales de compañía, sino que ocupaban lugares de honor en templos, palacios y antiguas dinastías, siendo venerados como portadores de buena fortuna o protectores sagrados. 

Como expertos desde el criadero de gatos exóticos Topcats, sabemos que la información veraz y contrastada es el primer paso hacia una tenencia responsable. 

En este artículo, desgranaremos toda la verdad sobre los felinos asiáticos, sus características únicas y todo lo que necesitas saber si estás valorando compartir tu vida con uno de ellos.

 
 


¿Existen Realmente los Gatos Chinos?

En términos estrictos, existe una única raza felina reconocida internacionalmente que es originaria y exclusiva de China: el Dragon Li, también conocido como Li Hua Mao. 

El resto de las razas que popularmente se engloban bajo etiquetas inexactas pertenecen, en realidad, al amplio y diverso grupo de los gatos asiaticos o, desde una clasificación morfológica más técnica, al grupo de los gatos de tipo oriental (Categoría IV de la FIFe).

Por lo tanto, es fundamental diferenciar entre el origen geográfico real de una raza y el término "oriental", que en el mundo de los criadores hace referencia a un estándar físico y de comportamiento muy específico, independientemente de si la raza se terminó de desarrollar en Estados Unidos o en Reino Unido a partir de ejemplares importados de Asia.

Gato chino Dragon Li o Li Hua Mao de pelaje atigrado marrón, sentado sobre una superficie clara y mirando a cámara con ojos verdes y expresión atenta.

Principales Razas asiáticas y Orientales

El continente asiático nos ha regalado algunas de las razas más antiguas y fascinantes del mundo. A continuación, exploramos las más representativas, analizando sus verdaderos orígenes y lo que las hace únicas.

Dragon Li (Li Hua Mao)

Si buscas un gato chino en el sentido más estricto y literal de la palabra, el Dragon Li es el único representante oficial. Esta raza es considerada una de las más antiguas del mundo, y se cree que desciende directamente de la domesticación natural del gato montés chino (Felis silvestris bieti).

A diferencia de la imagen estilizada que solemos asociar a Asia, el Dragon Li tiene un aspecto salvaje, robusto y musculoso. Su rasgo más distintivo es su manto atigrado (mackerel tabby) de tonos marrones dorados, que le proporciona un camuflaje perfecto. Sus ojos son grandes, luminosos y con forma de almendra, habitualmente de color verde o amarillo. En cuanto a su carácter, es un animal sumamente inteligente, leal a su familia pero independiente, que conserva un fuerte instinto cazador. No es un gato de regazo constante; prefiere demostrar su afecto manteniéndose cerca de sus humanos mientras patrulla su territorio.

Debido a su rareza fuera de las fronteras de su país de origen, adquirir un Dragon Li en Europa es extremadamente complejo. Las pocas importaciones y el trabajo de criadores muy específicos sitúan a esta raza en una horquilla de precios que puede oscilar entre los 800 € y los 2.000 €, dependiendo de los costes de importación y el pedigrí.

Gato chino Dragon Li o Li Hua Mao de pelaje atigrado marrón, sentado sobre una superficie clara y mirando al frente entre vegetación verde desenfocada.

El Siamés

El Siamés es, sin duda, el embajador indiscutible de los felinos asiáticos. Originario del antiguo Reino de Siam (la actual Tailandia), este gato habitaba en los templos budistas y era el compañero exclusivo de la realeza.

Existen dos líneas bien diferenciadas: el Siamés tradicional (o Thai), que tiene un cuerpo más redondeado y similar a un gato europeo común pero con el patrón de color característico, y el Siamés moderno, que es la máxima expresión de la elegancia extrema, con un cuerpo tubular, patas largas, cabeza en forma de cuña y unas orejas desproporcionadamente grandes.

Lo que define al Siamés es su patrón pointed, una mutación genética termosensible que hace que el color se concentre en las zonas más frías del cuerpo (orejas, cara, patas y cola), manteniendo el resto del tronco en tonos claros, y sus inconfundibles ojos azul zafiro. Son gatos extremadamente vocales, dependientes, intensos y cariñosos. En el mercado responsable, la inversión por un gatito Siamés con todas las garantías de salud oscila entre los 700 € y los 1.500 €.

Gato siamés de pelaje colorpoint crema y marrón oscuro, relacionado con las razas orientales aunque no sea un gato chino, mirando hacia un lado en un entorno de jardín.

El Gato Oriental (Oriental Shorthair)

El gato oriental de pelo corto no es una raza descubierta en la naturaleza, sino el resultado del trabajo de criadores en la década de 1950, principalmente en Reino Unido y Estados Unidos. Su objetivo era crear un gato con el mismo cuerpo estilizado, la misma inteligencia y la misma personalidad magnética que el Siamés moderno, pero en una infinita variedad de colores y patrones que el gen pointed del Siamés no permitía.

Hoy en día, el Oriental Shorthair puede presentarse en más de 300 combinaciones de colores (sólidos, atigrados, bicolores). Físicamente, son auténticos atletas de aspecto alienígena, con un pelaje tan corto y pegado al cuerpo que parece pintado, orejas inmensas que continúan la línea triangular de su cabeza y ojos habitualmente de un verde esmeralda deslumbrante. Su nivel de energía es altísimo; son felinos curiosos, que aprenden trucos como si fueran perros y exigen ser el centro de atención. Adquirir uno de estos ejemplares a través de un criador certificado suele requerir un presupuesto de entre 900 € y 1.800 €.

Gato oriental de pelo corto de pelaje claro con zonas grises, ojos azules y orejas grandes, sentado sobre madera, útil para comparar razas orientales con el gato chino.

Korat

Originario también de Tailandia, el Korat es un gato envuelto en supersticiones y leyendas. En su país natal se le conoce como Si-Sawat, que significa "color de la semilla de Sawat", en referencia a su espectacular manto azul plateado. Tradicionalmente, nunca se compraban ni se vendían, sino que se regalaban a los recién casados como símbolo de buena suerte y fertilidad.

Físicamente, destaca por su cabeza en forma de corazón y sus grandes ojos verdes, peridoto o ámbar. Es un felino mucho más tranquilo que el Siamés o el Oriental, con un temperamento muy sensible. Establece vínculos excepcionalmente fuertes con una o dos personas de la familia y prefiere ambientes calmados y sin ruidos bruscos. Su rareza y la necesidad de mantener su pureza genética (solo se permiten cruces entre Korats) hacen que su precio varíe entre los 1.000 € y los 2.000 €.

Gato Korat de pelaje gris azulado y ojos verdes, sentado en exterior junto a una pared, usado para comparar razas asiáticas con el gato chino.

Bobtail Japonés

Si alguna vez has visto la famosa figura del Maneki-neko (el gato de la suerte que levanta la pata), estabas viendo la representación de un Bobtail Japonés. Esta raza es nativa de Japón y su característica más llamativa es su cola. A diferencia de otras razas sin cola por cuestiones óseas, el Bobtail tiene una cola corta y enroscada, similar a un pompón de conejo, que es única en cada individuo, como una huella dactilar.

El color más apreciado históricamente es el mi-ke (calicó o tricolor), especialmente en las hembras. Son felinos audaces, extrovertidos, muy sociables y que disfrutan enormemente del agua y de los juegos interactivos. En Europa no es una raza muy extendida, y el coste de un gatito criado éticamente puede moverse entre los 800 € y los 1.600 €.

Gato Bobtail japonés blanco y naranja, de cola corta y curvada, mirando hacia arriba, usado para comparar razas orientales con el gato chino.

Sagrado de Birmania y Burmés

A menudo confundidos por la similitud de sus nombres, representan dos aproximaciones distintas a los felinos de origen asiático.

El Sagrado de Birmania (Birmano) cuenta con la leyenda de haber adquirido su pelaje dorado, sus ojos azules y sus características patas blancas (guantes) por intervención de una diosa en un templo budista de Myanmar. Son gatos semilargos, de constitución fuerte y carácter excepcionalmente dulce, equilibrado y dócil.

Por otro lado, el Burmés es un gato de pelo corto, pesado para su tamaño (se les describe como "ladrillos envueltos en seda"), con ojos dorados y un carácter juguetón, intrépido y muy apegado al ser humano. Ambas razas se sitúan en rangos de entre 800 € y 1.500 €.

Gato chino comparado con un Sagrado de Birmania de pelaje claro, máscara grisácea, ojos azules y pelo semilargo, sentado en una terraza junto a muebles de madera.

RazaAsociación habitualRasgo más útil para elegir
Dragon LiChinaNatural, atigrado, escaso fuera de China
SiamésTailandiaMuy social, vocal y activo
Oriental ShorthairLínea oriental modernaEstilizado, inteligente y demandante
BirmanoBirmania/Myanmar por tradiciónDulce, familiar y de pelo semilargo
BurmésBirmania y cría occidentalCompacto, cariñoso y juguetón
KoratTailandiaAzul plata, sensible y muy unido
Bobtail JaponésJapónCola corta, alegre y despierto
BalinésDerivado del SiamésSemilargo, sociable y activo
TonkinésSiamés y BurmésEquilibrado, extrovertido y afectuoso
HimalayoPersa y SiamésTranquilo, colorpoint y de alto mantenimiento


Persia/Irán históricoSereno, doméstico y de cepillado constante

Características Morfológicas

Cuando los expertos en felinología hablan del "tipo oriental", se refieren a un conjunto de rasgos anatómicos muy específicos que difieren radicalmente de las razas de tipo cobby (compactas y redondeadas), como el British Shorthair, o de tipo sustancial, como el Maine Coon o el Bengalí.

  1. La estructura ósea: Las razas orientales poseen cuerpos tubulares. Su esqueleto es fino pero recubierto de músculos largos y elásticos, muy parecidos a la fisionomía de un galgo en el mundo canino. Las extremidades son largas y delgadas, siendo las patas traseras ligeramente más altas que las delanteras.

  2. La cabeza: Se aleja de la forma redondeada para buscar un triángulo perfecto (o forma de cuña). Esta línea geométrica comienza en la punta del hocico y se ensancha uniformemente hasta las puntas de las orejas.

  3. Las orejas: Son inusualmente grandes, anchas en la base y de inserción baja, continuando la línea del rostro.

  4. Los ojos: Suelen tener forma almendrada, situados de forma oblicua en el rostro, lo que les confiere esa mirada penetrante y exótica.

  5. El pelaje: Aunque existen variedades de pelo largo (como el Balinés o el Javanés), la mayoría de los orientales carecen de subcapa lanosa. Su manto es extremadamente corto, fino, brillante y se adhiere firmemente a la piel.


Carácter y Convivencia

La apariencia física nunca debe ser el único factor a la hora de incorporar un gato a la familia. El temperamento de las razas originarias de Asia es peculiar y no se adapta a cualquier estilo de vida. Para ilustrarlo, podemos comparar sus rasgos con las razas que criamos y conocemos en profundidad, para que puedas evaluar qué tipo de energía encaja mejor en tu hogar.

Raza / TipoNivel de EnergíaNivel de VocalizaciónNecesidad de AtenciónTipo de Estructura
Gato Oriental / SiamésMuy AltoMuy Alta (Maullido fuerte)Muy Alta (Dependientes)Tubular / Ligera
BengalíMuy AltoMedia (Parlanchín)Alta (Muy activos)Atlética / Musculosa
British ShorthairBajoBaja (Silenciosos)Baja (Independientes)Cobby / Robusta
Scottish FoldMedio-BajoBaja (Voz suave)Media (Cariñosos pero serenos)Cobby / Redondeada
Maine CoonMedioMedia (Trinos y gorjeos)Media (Sociables y nobles)Sustancial / Grande

Como se observa en la tabla, si buscas un felino silencioso, que pase desapercibido y tolere largas jornadas de soledad sin inmutarse, un Siamés o un Oriental será la peor elección posible. Estas razas sufren mucho la soledad, necesitan estimulación mental constante, juegos interactivos y, a menudo, exigen respuestas vocales a sus maullidos. Son gatos que te seguirán por toda la casa, se subirán a tus hombros y querrán participar en todas tus actividades.

Por el contrario, si tu estilo de vida es más pausado, o pasas muchas horas fuera de casa trabajando, razas con un temperamento más sosegado, como el British Shorthair, resultarán compañeros mucho más equilibrados y felices.

Criadores Responsables en España

El atractivo estético de los felinos asiáticos y exóticos ha provocado, lamentablemente, un aumento de la cría indiscriminada y de los fraudes en internet. Es habitual encontrar anuncios de particulares vendiendo "gatos chinos" o "siameses puros" a precios bajos. Aceptar estas ofertas fomenta el maltrato animal, la separación prematura de los cachorros de su madre y la propagación de enfermedades virales y genéticas.

Ya sea que busques un Gato Oriental, un Bobtail Japonés, o te decantes por la espectacularidad salvaje de un Bengalí o la ternura de un Scottish Fold, los estándares éticos deben ser los mismos. Un criador especializado y ético en España se distingue por ofrecer:

  1. Trazabilidad y Pedigrí: El pedigrí (emitido por clubes afiliados a WCF, TICA o FIFe) no es un papel para fardar de raza; es el documento oficial que garantiza que el animal no es fruto de la endogamia y certifica su árbol genealógico. Un gato sin pedigrí es, a efectos legales y biológicos, un gato mestizo.

  2. Pruebas de salud certificadas: Los progenitores deben estar testados y ser negativos en enfermedades infecciosas (FIV, FeLV) y genéticas propias de su raza (HCM, PKD, PRA).

  3. Socialización temprana: Un cachorro criado en un entorno familiar, expuesto a ruidos normales de una casa, a manipulaciones y a otros animales, será un gato adulto equilibrado y sin miedos.

  4. Entregas responsables: Ningún criador ético entregará un gatito antes de las 12 a 14 semanas de vida. Ese tiempo es vital para que la madre le enseñe la inhibición de la mordida, el uso del arenero y el control de la frustración. Además, se entregan vacunados, desparasitados y con microchip.

El coste de criar felinos bajo estos estándares de calidad es muy elevado para el criador (alimentación premium, ecografías, pruebas de ADN, registros, atención veterinaria 24 horas). Por ello, cuando ves rangos de precios entre los 800 € y los 2.500 € por razas puras en criaderos españoles, estás invirtiendo en salud, en garantías, en carácter y, sobre todo, en bienestar animal.

Tomar la decisión de compartir la vida con un felino, sin importar si sus orígenes se hunden en las antiguas dinastías del Lejano Oriente o en las frías tierras de Escocia, es un compromiso que durará quince años o más. 

Conocer a fondo las necesidades energéticas, los cuidados médicos y la genética de estas razas te permitirá tomar una decisión informada, basada en la compatibilidad de estilos de vida y no solo en una cara bonita o un pelaje exótico. Educarse antes de acoger a un animal es el primer acto de amor verdadero hacia ellos.



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